Hoy decido volver a estudiar.
Desde que terminé la facu hace casi cuatro años, todo fue empezar y dejar (o terminar con la peor de las ondas). El aburrimiento ganaba: nada me sorprendía, nada me movía.
Suscribite gratis para recibir mis próximos posts y acompañar este espacio que sueña con ser trabajo, tribu y palabra viva.
¿Será que aprendimos solo a vender humo y repetir palabras bonitas? ¿Será que hay algo mal conmigo? ¿Estaré condenada a sentirme fuera de lugar para siempre?
Necesito SENTIR. Quiero que algo me vuelva a volar la cabeza y satisfaga mis necesidades intelectuales.
Y acá estoy. Apostando una vez más. Tratando de cultivar lo que estoy buscando.
Probá. ¿Qué de lo que no encontrás en clase podés sumar vos? Si decidís invertir tiempo, plata y energía en una carrera nueva, un curso o lo que sea, es porque creés que algo va a mejorar: tu laburo, tu economía, tus vínculos.
Pero si no es lo que esperabas, si te cuesta o abandonás… probablemente lo vivas como un duelo. Desmotivación, falta de ganas, sentirlo un “fracaso”.
¿Seré yo la que tiene algo mal?
Pero si te animás a intentarlo de nuevo… ¡ufff, eso es tener sangre en las venas! Es tu esperanza intacta, son tus ganas, es la fe en un mundo mejor.
Ojalá encuentres las respuestas que buscás.
O, mejor todavía, nuevas preguntas que te hagan replantearte todo.
¡Buen comienzo para ustedes y para mí! 🤍